Siempre hablamos de la importancia de las dinámicas de grupo  y sus beneficios para nuestros alumnos y como nos gusta practicar con el ejemplo, hoy el equipo directivo ha organizado para todo el Claustro de profesores la dinámica del ovillo. 

 

Con ella hemos dado  la bienvenida a los nuevos profesores que se incorporan este curso, además de ser una estupenda forma de empezar a tejer vínculos emocionales entre nosotros, con el objetivo de llegar a ser un grupo cohesionado, que se ayude como una gran familia y consiga lo mejor de cada uno para brindarlo a nuestros alumnos.

Las razones por las que nos gusta ser un grupo de docentes cohesionado son bastantes y nos gusta recordarlas porque esas mismas son las que queremos para nuestros alumnos:

1. El “SENTIMIENTO DE PERTENENCIA”. “No es lo mismo pertenecer a un grupo, que tener conciencia de pertenecer a él”. Este sentimiento es sanador y terapéutico y conlleva la:

2. ACEPTACIÓN DE LA IMPORTANCIA DEL GRUPO, de su carácter protector y nutritivo-educativo al compartirse en él necesidades y experiencias.

3. AUTOCONOCIMIENTO. Percepción del propio comportamiento y el de los demás.

4. COMUNICACIÓN AUTÉNTICA ENTRE LOS MIEMBROS DEL GRUPO como consecuencia de la aceptación de la importancia del grupo y del autoconocimiento.

5. PARTICIPACIÓN. MOTIVACIÓN PARA CONTRIBUIR AL BIENESTAR DEL GRUPO. Ésta se consigue gracias al sentimiento de pertenencia y la aceptación de la importancia del grupo, la expresión de sentimientos y necesidades y escucha de los de los demás contribuye al bienestar del grupo. Cada miembro aporta su riqueza.

6. DIVISIÓN DE TAREAS. Cada uno es consciente de lo que aporta al grupo y de lo que recibe de él.

7. COLABORACIÓN y SOCIALIZACIÓN que estimulan la creatividad mejorando las capacidades de sus integrantes al darles la posibilidad de desarrollar sus diferentes potencialidades.

¿Cómo ha sido la Dinámica?

La dinámica la ha empezado Dña Françoise Pons Directora de ESO, Bachillerato y Ciclos Formativos del Colegio quien ha explicado las reglas de la misma a la vez que aprovechaba para darnos la bienvenida. Con un ovillo de lana naranja en las manos nos ha pedido que cada uno de nosotros, al recibir el ovillo del compañero dijese una habilidad, una manía y una afición, con la clara intención de conocernos más, ponernos cara y por supuesto saber que todos y  todas formamos parte de un mismo equipo.

Y hasta aquí podemos contar… porque todas esas habilidades, manías y aficiones que allí se han contado se quedarán en el grupo para siempre. Lo que sí diremos es que nos hemos reído mucho y con esa alegría ha dado comienzo el Claustro de profesores para marcar con mucho ánimo el inicio escolar 2018-2019

Fuente: Revista digital Educación 3.0.