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Hemos asistido en el Teatro Raval de Gandía, con nuestro alumnado del Tercer Ciclo de Primaria, a la representación de la obra “REFUGI, de CIA”. de David Novell y Momma Mingot.

”Poesía, humor y clown crean este espectáculo sin palabras donde se encuentran dos realidades, la de aquel que crea su mundo para sentirse seguro (refugio) y la de aquel que, habiéndolo perdido todo, busca su lugar en el mundo (refugiado). Dos personajes, dos realidades que pueden convivir en el mismo espacio a través de la empatía y el respeto. Porque todos necesitamos encontrar nuestro propio lugar en el mundo. Y los lugares, al fin y al cabo, no son más que un montón de historias humanas”

Refugi es una obra de teatro gestual y sin palabras de 50 minutos de duración, creada e interpretada por Novell y Mingot en colaboración con Gitta Malling, directora de la compañía danesa Limfjordsteatret y encargada de la dirección y la dramaturgia, Victoria Kersul, Andrea Cruz, Josepha Meves, Katia Moretti, Julian Ain Coen, Ishka Michocka y Kiko Barrenengoa, autor de la música original.

Según sus creadores está pensada para que un amplio espectro de público, «desde los 5 a los 99 años», descubran los niños que llevamos con nosotros a través de una historia que nos hace reflexionar sobre nuestra realidad cotidiana. Algo que hace a través de dos personajes que reflejan dos realidades distintas. «Son dos historias completamente opuestas, la del hombre que quiere cuidar y mantener su lugar en el mundo porque necesita un refugio donde sentirse seguro y a salvo y la de aquel que lo ha perdido y que busca desesperadamente un lugar donde empezar de nuevo», aseguró ayer David Novell.


Por ello, en la obra se tratan temas tan actuales como la crisis de los refugiados, «no como un concepto sino como la realidad de muchas personas». Además se analiza desde dos puntos de vista, «el del que recibe y tiene que pensar lo necesario e importante que es acoger a los que llegan para hacerles el camino más fácil, dándose cuenta de lo que necesitan y ver cómo se les puede ayudar» y el del que llega, «que debe tener en cuenta lo necesario que es respetar su nuevo lugar de vida y escuchar cómo se hacen las cosas por respeto a quien está cuidando de este espacio».

En este sentido, Novell y Mingot aseguran que su intención no ha sido la de juzgar ninguna de las dos vertientes sino tratar este choque de realidades «utilizando la poesía y la ternura del clown teatral». Además, lo han enfocado en el público familiar para «generar una profunda reflexión que nos haga preguntarnos, entre otras cosas, ¿cómo pueden estas dos realidades convivir en el mismo espacio?».