Muchos ven los concursos literarios como un medio para darse a conocer, una vía para obtener reconocimiento y una forma de ampliar el currículum como escritor. Pero eso no es tan importante si hablamos de alumnos de la ESO o Bachillerato, realmente lo que buscamos con estos concursos no es ganar, que sería una excelente gratificación, pero no la principal pretensión.

Ganar un concurso literario es muy difícil. Se presentan cientos de textos y, en algunos casos, miles y no es bueno generar falsas expectativas entre nuestros alumnos, nosotros lo dejamos claro desde el principio: No ganar un concurso no significa que tu texto sea malo, tu texto puede ser excelente, pero puede que no encaje con los gustos del jurado o con la línea que suele seguir el certamen al que te has presentado, o también quizá no es lo suficientemente bueno y hay que reflexionar. Pero insistimos en que por no ganar no debes desanimarte y entender que presentarte a un certamen tiene una serie de ventajas como:

1) Conocer que existe un tiempo límite

Aunque pueda parece una obviedad, los tiempos son una marca constante en nuestra vida. Nada se puede eternizar,  tener un plazo de entrega es importante para aprender a priorizar y organizar tu tiempo.

Muchas veces comenzamos a escribir un relato y no lo cerramos del todo porque nos bloqueamos y lo dejamos en una primera versión que no es mucho más que un borrador. Cuando nos planteamos enviarlo a un certamen tenemos que trabajar el texto en profundidad, revisarlo y corregirlo hasta que estemos satisfechos con su calidad. Quienes escribimos sabemos que si revisamos un texto cien veces, haremos cien cambios. Sin embargo, cuando lo enviamos, logramos la sensación de que está acabado.

Al tener una fecha límite para enviarla a un concurso nos pondremos las pilas para acabar a tiempo. Eso ya es un gran logro.

2) Aprender de los ganadores

En la mayoría de los casos sucede que los alumnos no son seleccionados como finalistas ni mucho menos ganan. Pero está bien que sea así. Nos gusta recordar que unas veces se gana y otras se aprende. Y así lo practicamos, vemos quienes han sido los ganadores y si tenemos acceso a esos textos podemos valorar su calidad y compararla con nuestro texto. Hablamos de comparar para aprender. 

Analizamos la temática que han empleado otros alumnos, si han utilizado una técnica narrativa diferente y pensamos en las claves que han podido hacer que ese texto haya gustado más que el nuestro. Sólo estudiando y analizando a otros “mejores” que nosotros en esta ocasión puede hacer que nosotros seamos los próximos ganadores.

3) Redactar en varios idiomas

Si los certámenes son en otros idiomas, la gran ventaja además es ganar en experiencia narrativa en idiomas diferentes. Nosotros solemos presentarnos a concursos en castellano y valenciano y nos permiten trabajar estas asignaturas de una manera más dinámica y más participativa de todo el grupo, ya que cada uno elige aquella temática que más le apasiona y la comparte con sus compañeros.

4) Ganar en valores

Muchos concursos escolares marcan una temática a tratar, como es el caso de los Microrrelatos por la igualdad del Institut Tirant lo Blanc de Gandia, al que nos solemos presentar cada año con nuestro alumnado.  Además de ser enriquecedor por todos los puntos anteriormente comentados, nos gusta porque al pensar en introducir el valor de la igualdad en su propia creación artistica, hace que el alumno o alumna lo interiorice y lo haga propio.

5) Fomentar la lectura, la escritura y la creatividad

Estos son tres de los beneficios más fundamentales de cualquier concurso literario escolar. A pesar de que los hemos colocado en el quinto lugar, no significa que sean menos importantes, al contrario.

Si hay algo que ayuda enormemente a desarrollar el gusto por la escritura es la posibilidad de crear tus propios textos, la capacidad de poder transmitir en palabras emociones y sentimientos que quizá no nos atrevamos a expresar verbalmente. A través de la creación literaria los alumnos y alumnas adquieren el gusto por la escritura y de una forma paralela también por la lectura, por un lado porque buscarán documentación relacionada con la temática sobre la que desean escribir, y porque leer otros textos o libros le servirá de inspiración para sus creaciones.

Algunas veces hemos sido recompensados con alguna mención o premio a los concursos que nos hemos presentado como:

Nuestra alumna de Bachillerato Laura Capellino finalista en el concurso Carta a un militar español

Concurso de narrativa en valenciano y castellano | Alumnos clasificados

Estela Fenollar premiada | Concurso “Carta a un militar”

María Iznardo ganadora del Concurso literario Sambori

Alumnos seleccionados en el concurso literario SAMBORI

Dos alumnas en la fase provincial del Concurso Coca Cola de relato breve jóvenes talentos

Paula Alvarado y José Porta Premis Vilavella de Literatura Valenciana

Paula Alvarado y José Porta Premis Vilavella de Literatura Valenciana

 

Después de leer artículos como el que aparecía en El PAIS, donde el titular decía:

La epidemia de las faltas de ortografía escala hasta la universidad

creemos muy conveniente fomentar la lectura y la escritura de cualquier modo que haga a nuestros alumnos aprender con motivación e ilusión y que haga que amen por siempre una buena ortografía y expresión escrita.

Fuentes consultadas para hacer este artículo: 

  • https://elpais.com/sociedad/2018/11/05/actualidad/1541447662_255346.html

Ventajas de presentarte a un concurso literario